GANADERÍA HNOS.
OZCOZ
Reportaje firmado por
Emilio Pérez.
Fotos: Emilio Pérez y
Alberto de Jesús

Las vacas y crías pastan junto al
río Ebro en un paraje marcado por el verde de la naturaleza. Al fondo
Osera de Ebro crea un bello marco
Para llegar hasta la ganadería de los Hnos.
Ozcoz hay que dejar atrás la capital aragonesa y enfilar hacia el
sur dirección Castellón, hasta llegar al pueblo de Fuentes de Ebro.
Desde allí un camino conduce, en dirección al río, hasta sus dos fincas
"Soto de la barca" y "El Yermo".En esta última están los machos de
saca. "El Soto de la barca" se encuentra a orillas del río, a menudo
tiene que sacar ganado debido a los desbordamientos del Ebro, la hierba
es abundante en cualquier época del año, ya que se puede regar siempre
que haga falta. por lo que la alimentación del ganado es pura y natural.
EL SOTO DE LA BARCA
El Soto
de la Barca es una finca de regadío en la ribera del Ebro a la altura de
Osera de Ebro. Consta de unas 110 Ha de superficie repartidas en varios
cercados. Estos cercados están sembrados de praderas permanentes de
diversas pratenses y herbáceas para alimento del ganado y se van rotando
sus aprovechamientos.
El Soto
también cuenta con instalaciones anejas a la explotación como los
embarcaderos, la plaza de tientas, las caballerizas e instalaciones de
alojamiento y permanencia del personal. Dispone de una buena cocina y un
comedor para la estancia y disfrute del recinto, así como un guadarnés
para guardar todos los aparejos de las monturas: sillas de montar,
bocados, mosqueros...etc.
EL YERMO
El Yermo
es una finca de regadío situada en la huerta de Fuentes de Ebro. De
características salitrosas en muy apreciada por el ganado por la
composición mineral de su terreno. Se encuentra formada por seis
cercados de unas 2 Ha cada uno donde pastan las camadas de erales,
añojos y becerros. También pasan aquí el primer año de vida tras ser
apartadas de sus madres las añojas en espera de la hora de la tienta. En
otro cercado pasan el tiempo que no están con las vacas nuestros
sementales. El Yermo también cuenta con instalaciones anejas a la
explotación como los embarcaderos, los almacenes de alimentos y las
instalaciones de la maquinaria para la fabricación del alimento de las
reses de toda la explotación.
Esta
ganadería se nutre, principalmente, de los festejos populares. Son
habituales sus reses en numerosas localidades de Aragón y Navarra y en
ocasiones en la Comunidad Valenciana, los machos se destinan
principalmente a novilladas sin caballos y festivales, aunque también
destinan alguno de sus novillos a festejos populares.
PROCEDENCIA DE LA GANADERÍA
La
ganadería la funda D. Félix Ozcoz Villareal (padre de los actuales
propietarios), tras su fallecimiento, en 1997, la ganadería pasa a manos
de Sergio y Félix Ozcoz Gracia.
La procedencia de esta
ganadería tenia originalmente un encaste mayoritario de Graciliano Pérez
Tabernero y Albaserrada, pero la procedencia actual es “Contreras”, vía
Baltasar Ibán
También se conserva una
punta de ganado de Casta Navarra procedente de Roque Alaiza. Félix Ozcoz
Villarreal, mantuvo vacas de esta procedencia. Esta ganadería tiene su
origen en la vacada de Roque Alaiza, que a su vez desciende del tronco
de la Casta Navarra que poseía la familia Güenduláin. Por tanto nos
encontramos ante una ganadería que desciende de las raíces más puras de
la Casta Navarra. A pesar de la procedencia Contreras que posee esta
ganadería, estas reses coloradas de encaste navarro, siempre se ha
llevado por separado si mezclarse con estas otras procedencias, por lo
tanto, se puede afirmar, que los animales de Casta Navarra que todavía
conservan los Hnos. Ozoz siguen siendo descendientes directos de uno de
loa troncos más puros del encaste navarro como es el de Alaiza vía
Güenduláin.
LOS HNOS. OZCOZ
APUESTAN POR LA INSEMINACIÓN ARTIFICIAL PARA POTENCIAR LA "CASTA
NAVARRA"
Hace
años que Félix Ozcoz Villareal se erigió en pionero de la conservación
del ganado de la tierra, al ceder para su custodia a la Facultad de
Veterinaria de la Universidad de Zaragoza unas cien pajuelas de un toro
de pura sangre navarra de nombre “Caprichoso” y herrado con el número
seis, perteneciente a su ganadería.
Como
se puede comprobar en el libro de notas de tienta, dicho semental obtuvo
la máxima puntuación, tres eses (S,S,S): superior en capote, caballo y
muleta.
Si
con esta iniciativa, Félix Ozcoz sabedor del gran valor genético e
histórico, puso los cimientos para la preservación y una posible
recuperación de la casta navarra. Ahora sus hijos continúan esa obra
inseminando artificialmente las vacas más puras navarras que poseen y
recogen el testigo de su padre al apostar, como ganaderos comprometidos
con la fiesta de los toros, por la recuperación y salvaguarda de la
“casta navarra”
A
pesar de las reticencias que los taurinos presentan ante la casta y
bravura de las reses del encaste que nos ocupa, los Hnos. Ozcoz deciden
seguir adelante con la conservación del encaste navarro. Tras varias
inseminaciones de las vacas más puras navarras que existen en la
ganadería, el pasado año se tentó un macho , hijo de la famosa vaca
“Carinegra” inseminada artificialmente. Resultó muy encastado y bravo y
se le ha echado un lote de vacas navarras para su cubrición , así mismo
hay un par de erales procedentes también de vacas inseminadas para
tentarlos esta temporada. En la actualidad, según comentan los
ganaderos, existen en la ganadería un lote de 55 hembras puras de Casta
Navarra, destacando las eralas de este año con unas hechuras muy acordes
con su procedencia.

Los Hnos. Ozcoz
llevan tiempo apostando por la "Casta Navarra". Incluso han reproducido
varias reses por medio de Inseminación artificial

Nº
116 hija de la vaca "Carinegra"
Vaca nº 115, pura de "Casta Navarra"

La
famosa "Carinegra" de "Casta Navarra"
DE ALTAMIRANO A
OZCOZ
Juan
Gutiérrez Altamirano, primo de Hernán Cortés, fue el primer poseedor de
la hacienda de “Atenco”en un valle cercano a la ciudad de Méjico.
Allí, y con permiso del emperador Carlos V en 1528, Altamirano,
aconsejado por Hernán Cortés, ubicó doce pares de toros y de vacas de
Navarra.
En
el siglo XXI, los hermanos Ozcoz abren horizontes al ceder quince
pajuelas de un semental de “casta navarra” a los ganaderos
mejicanos Carlos y Gabriel Lecumberri Pando
Hace
unos meses, a través de
www.toroszgz.org (Pág. Web de la Asociación Cultural Taurina la
Cabaña Brava de Zaragoza) estos ganaderos leyeron con mucho interés el
artículo “Parque Jurásico” (firmado por Emilio Pérez), en el que
el autor presenta La ganadería de los Hnos. Ozcoz como uno de los
últimos reductos de la “casta navarra”. Vía e-mail los hnos.
Lecumberri se pusieron en contacto con Ozcoz y unas semanas después,
aprovechando un viaje a España, los recibieron en el “Soto de la
Barca”. Tras comprobar in situ las hechuras de las vacas, ver la
foto y las notas de tientas del toro “Caprichoso”y entablar una
larga charla, en la se intercambiaron opiniones ganaderas, los hnos.
Lecumberri solicitaron 15 pajuelas del toro “navarro” a lo cual, los
Ozcoz accedieron gustosamente.
Con
la ayuda del veterinario zaragozano Antonio Romero, se consiguió un
tanque de nitrógeno líquido para el transporte de las 15 pajuelas del
toro. Las pajuelas estuvieron retenidas en la aduana mejicana diez días,
y cada tres días había que acudir a rellenar el tanque con nitrógeno
mientras se resolvía las trabas burocráticas. A finales de abril de 2002
se consiguió la autorización de salida y fueron depositadas las pajuelas
en un centro de inseminación artificial en el estado de Querétaro, a
unos doscientos kilómetros al norte de la ciudad de Méjico DF, muy cerca
de la ganadería de los hnos. Lecumberri.
Los
hnos. Lecumberri han seleccionado cuatro vacas para la inseminación,
todas con nota superior en la tienta. Son vacas jóvenes, entre dos y
tres años y primalas. La inseminación no se realizó hasta el mes de
julio para asegurar que los partos no se dieran en los meses fríos y así
no correr riesgos innecesarios de perder algún becerro por neumonía.
El
interés de estos ganaderos por el ganado de casta navarra viene por el
origen de su familia, con abuelos pamploneses que llegaron a Méjico a
principios del siglo XX pero que educaron a sus descendientes con todas
las costumbres de Navarra
Las
reses de la ganadería de los hnos. Lecumberri proceden en su gran
mayoría de Teofilo Gómez, pero también conservan algo de casta navarra
que todavía queda por Méjico, este encaste todavía está más devaluado y
con menos pureza que en España, aunque todavía salen algunas reses
coloradas, de astas pequeñas y veletas, con ojos saltones y hocico
ancho.

Vaca nº
711 Desafiante estampa de la vaca nº 38 en el campo
ENTREVISTA A LOS HNOS. OZCOZ

De Izda. a Dcha.
Eladio Pascual, Emilio Pérez, Sergio y Félix Ozcoz. Josep Furió y Víctor
Manuel Giménez
Pregunta. Vuestra ganadería goza desde hace años de un
merecido prestigio en el campo de los festejos populares y al mismo
tiempo lidiáis cada temporada un buen número de machos tanto en
novilladas como en festivales sin picadores. ¿Cómo compagináis, sobre
todo en la selección, estas dos orientaciones, aparentemente tan
distintas?
Respuesta El punto medio entre ambos mercados lo situamos
en la casta. Evidentemente la calle y los concursos demandan un ganado
más espectacular y con mucha movilidad. Al novillo le exigimos raza y
que transmita. En todo caso para nosotros la prueba fundamental radica
en el caballo, donde tanto a hembras como a machos les exigimos el
máximo, sobre todo fijeza y clase. Por eso nos gusta tanto lo de Ibán,
pues sus productos sirven tanto para la calle como para la plaza, dan
espectáculo en el encierro y sirven para la lidia. Quizás nuestro ideal
se resuma en decir que buscamos la bravura en estado puro pero no el
genio.
P.
Cuales son las principales dificultades que encierra el ser
ganadero en una zona como la de Aragón.
R.
Objetivamente resulta más complicado el ser ganadero en
Aragón que en cualquier otra parte de España. La razón fundamental es
que en esta zona apenas se programan festejos como novilladas con o sin
picadores o corridas de rejones, lo que nos obliga a dirigirnos hacia el
mercado de los festejos populares, mercado en el que actualmente existe
una gran competencia, lo que está provocando, casi siempre en detrimento
de la calidad, una bajada de los precios considerable.
A estas dificultades hay que añadir la de
poder encontrar en Aragón fincas preparadas para albergar ganado bravo y
en nuestro caso particular la amenaza permanente de desbordamiento del
río Ebro, hecho que cuando sucede nos obliga a evacuar urgentemente toda
la ganadería.
P.
¿Qué opinión os merece, bajo vuestro punto de vista, el estado
actual de la Fiesta?
R.
Creemos que al espectáculo actual le falta
fundamentalmente emoción y, sobre todo, algo más de justicia,
especialmente en las grandes ferias. Personalmente, en cuanto al ganado,
preferimos ver encierros de ganaderías más encastadas que aquellos de
otras más «comerciales».
P.
¿Qué comportamiento o juego buscáis en las reses destinadas a
festejos populares?
R.
A grandes rasgos buscamos lo mismo para festejos
populares que para la lidia, trabajamos en base a la casta y buscamos
animales bravos y con mucha movilidad. Hoy en día, por desgracia, cada
vez sale menos gente a recortar o torear y en los pueblos donde acudes
te exigen que la vaca se mueva o, por decirlo de alguna manera, monte la
fiesta ella sola, ya que tiene muy poca gente delante.
P.
¿Cómo son las labores camperas en vuestra casa, me refiero a las
tientas y las labores de apartado y encerrado?
R.
Pues al contrario que en muchas de las ganaderías de la
zona, las faenas camperas las realizamos al más puro estilo andaluz o
salmantino. Debido a las dimensiones de nuestros cercados tenemos que
encerrar y acosar a las reses a caballo. Las tientas son meras tientas
tradicionales, paramos las becerras de capote las metemos en el caballo,
exigiéndoles mucha clase y codicia bajo el peto y, para finalizar, las
toreamos de muleta para comprobar la acometividad, celo y clase.

Sergio Ozcoz a
caballo en el campo Los corrales de la finca
son de primera

Las tientas se
realizan a caballo


Diversas partes del
"Soto", el salón de trofeos y recuerdos, la terraza y el portalón de
entrada. En la finca se cuidan los detalles de gusto.