La
tienta en esta ganadería, como ya hemos dicho en otros
apartados de esta página web, es de lo más complicada,
puesto que nosotros no solo debemos fijarnos en el
comportamiento de la res para la fiesta propiamente dicha,
sino que además de "servir" para la lidia que actualmente
todos conocemos, también debemos tener en cuenta las capeas.
Las hijas del futuro semental deberán tener aguante y nervio
necesario para soportar las capeas y además, si puede ser,
también les exigimos calidad, nobleza y bravura suficiente
para los festejos taurinos propiamente dichos, como son
novilladas o festejos de rejones.
La
conjunción de todos estos factores, no nos cabe ninguna
duda, es la casta, por eso la buscamos en los tentaderos por
encima de todo, podemos llegar a perdonar a alguna res
tentada bastantes defectos, pero jamás el descastamiento, la
sosería, o la falta de fuerza y de raza.
En consecuencia se
puede imaginar uno lo complejo de estas tientas.